Una putita follando con su cliente

Esta belleza toma su ropa de guerra, se despoja de sus vestimenta normales y modestas para vestir medias de rejilla hasta el muslo, ropa interior sexy de puntillas, todo cubierto con un sexy vestido negro y unos zapatos de tacón. Pero ¿a qué se debe este cambio abrupto? pues es que esta pequeña puta recibirá a su primer cliente. El hombre sabe qué es lo que quiere y lo que paga, así que no más verla le pone las manos encima y la despoja de la poca ropa que tenía. Ella está un poco nerviosa, pero no tarda en implicarse en la cita.

Lia Devora todo lo que tiene en frente con dedicación y su cliente la ayuda a relajarse con su lengua, preparándola para lo que viene después. En ese sofá la follan con fuerza, le dan la vuelta, la cambian de posición. Ella sabe que está allí para ser la muñeca de placer de su cliente y que debe dejarse llevar, pero ya desde hace rato esto no es cuestión de negocios pues se lo está gozando como nunca y siente que es la mejor meneada que le han dado en su vida. De hecho, eso es lo que distingue a una puta de una simple mujer: para ella el sexo nunca es trabajo, siempre es cuestión de placer.

Arriba