Solo a fresa y chocolate se le puede ocurrir poner un premio tan jugoso a estas putitas por conseguirse a los guarros mas cachondos del mundo. Con las tetas al aire este par de bebotas de lujo salen a la calle a cazar guarritos.
A nadie le hubiera importado encontrarnos follando en medio de la sala mas que a mi ex novia, zorra que en medio de una fiesta sexual se apareció como una loca pegando gritos y al final termino cachonda montada sobre mi rabo pidiendo perdón como una putita mas.